Kukenán, el tepuy prohibido


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Conoce al Tepuy Kukenan, de los mas destacados.


Si de maravillas naturales se habla, no se puede hacer a un lado la gran sabana en Venezuela, sin duda uno de los paisajes mas inéditos e irrepetibles del mundo. No se puede dejar de pensar que el tiempo se detuvo, y que de ese mítico lugar nació todo. Algunas leyendas de sus tribu indígena pemones dicen que sus enormes tepuyes son árboles que fueron cortados y lo que vemos es el tronco, y eso explicaría su forma plana en la cima.

El Roraima nacería del Wazacá, el árbol de la vida, que fue cortado por el primer pemón y sus aliados, tras un hechizo para ablandar su corteza. Una vez lo logró, cuando cayó el cuerpo del árbol hizo un estruendo que se escucho en muchos lugares lejanos, y dio paso a que emergieran de la tierra los otros tepuyes que serían las primeras montañas de la tierra. Del tocón salió mucha agua, tanto que inundo la tierra y de ahí sale el salto de agua más grande del mundo conocido. Esa cantidad de agua endureció el tronco y permitó el nacimiento del tepuy que hoy conocemos como Roraima.


Los Makunaima, antiguos Pemones que vivían en este maravilloso lugar, llamaban a esta montaña tenebrosa Malawi-tepui que significa "si lo subes, mueres", así que nadie se atrevía a acercarse, ni a subirlo.



Para nuestros días el Kukenán sigue siendo conocido como el lugar tenebroso, impenetrable, de energía pesada, porque sus condiciones naturales lo hacen muy difícil de explorar, es como si estuviese diseñado para ser impenetrable, con trampas naturales, muchos desafíos físicos y muchas cosas extrañas. Las personas que se han atrevido a subirlo dicen que se escuchan voces, lamentos, sonidos raros. De todos modos ya existen grupos que tienen excursiones a Kukenán.

Las historias y leyendas indígenas son fascinantes, pero hay un tepuy del que poco se habla y su historia es maravillosa, se le conoce como el hermano malvado y prohibido de Roraima; el tepuy Kukenán.Había un niño curioso, que siempre se adentraba en el bosque y regresar con algún animalito que conseguía en el camino. Un día Makunaima-Pia, ese es el nombre que se le da al más joven de la tribu, decidió subir la montaña desafiando las leyendas que contaban que habitaba un ave llamado mochimá que lo tomaría con su pico y llevaría hasta la cima del tepuy para alimentar a sus pichones que siempre estaban hambrientos de su comida favorita, la carne humana.

Así el niño temerario y desobediente que solía jugar a que era un increíble explorador, fue adentrándose poco a poco a la selva  espesa que antecede al gran Kukenán. Camino dejando marcas en los árboles mas robustos que iba encontrando, pero mientras más caminaba más densa era la vegetación, mas oscuro se hacía y más sonidos extraños sentía. Luego de algunas horas de camino, sintió una picada en uno de sus tobillos que fue provocándole una somnolencia profunda que le impedía mantener abierto sus ojos.

Decidió descansar en a base de un árbol de tronco amplio que tenía una cavidad donde podría acomodarse y resguardarse de una posible lluvia, por otro lado, al comenzar a oscurecer comenzó la preocupación de su madre y su gente de la aldea. 

Su mamá y todos los pemones de la aldea llegan a las fronteras del Kukenán, porqué sabían que al chico le encantaba recrear sus aventuras cerca de ese lugar. Al poco tiempo de oscurecer, la madre desesperada decide entrar en la profundidad de la selva y sin tener que adentrarse mucho, y a unos escasos metro, encontró a su hijo en el medio del camino, delirando y mojado.

Al llegar a la aldea llaman a la curandera, que era una anciana muy experimentada y al ver los síntomas del niño, la fiebre altísima que tenía y el pie morado con una picada muy inflamada, sabe que eso fue una araña mortal que vive en esa selva maléfica, porqué había escuchado de ese animal que acababa con las personas en 2 días, pero también había escuchado de una cura que respondía a cuentos, porqué nadie la había logrado conseguir al tratarse de unos cristales que se encuentran dentro de una cueva del Kukenán. 


En el camino a Kukenán existe una gran cantidad de árboles petrificados, y afirmaban los más viejos de la aldea que habitaban en el bosque animales fantásticos que hacían ruidos terroríficos, criaturas invisibles y piedras mágicas. 


Hubo un guerrero, Merok que con valentía dijo: "Yo iré a buscarlas". La tribu confió en él porqué era el mejor arquero que habían tenido, los había salvado hasta de las mas salvajes hambrunas gracias a su certero talento con flechas. Prepararon su comida, provisiones y partió a buscar los cristales.

Luego de mucho tiempo andando y subiendo la montaña, decidió tomar un descanso cerca de una cueva que estaba llena de cristales preciosos, tras una búsqueda consiguió los cristales con las características que le habían señalado. Él logro salir sin problemas y a partir de ese momento se le conoció como el guerrero más noble y valiente que logró desafiar el Kukenán.

Son tres días de excursión para subir a su cumbre de piedras con formas estrafalarias, ríos sinuosos y cuevas extraordinarias, las personas que lo han subido cuentan que hay que hacer largos recorridos de rodillas para poder atravesarlo. Sin duda resultó mucho más exigente que su hermano bueno Roraima.

Son muchas las cosas que se podría decir de Kukenán y podría estar horas escribiendo acerca de él, sobre los cuentos de avistamientos de OVNI, luces que se ven de noche en la parte mas alta, nativos de la zona que dicen haber sido secuestrados por seres provenientes de ese lugar.









P.D.: La película Up de estudios tomo la vista del monte Kukenán como inspiración para su historia.

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